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LA VOZ DEL LEÑO
Es noche, junto al leño, oigo su voz querida.
(Pienso en el sufrimiento del árbol derribado...)
“De tus amados campos, he de hablarte, sin prisa:
con dorados cereales, sonríen los sembrados
y el sol ríe sus luces recién amanecidas,
sobre cálidos nidos, los rebaños, la fronda...
¡Te extrañan los senderos, los troncos y las briznas¡:
en ellos se desliza el tiempo y tu memoria...
Los follajes contemplan la calma del remanso
donde con sus estrellas se está mirando el cielo
y tiembla el trébol niño, la hierba, el tallo glauco,
añorando tus pasos, tu amor a los pequeños.”
...Lar lejano y lugares, que sueña el alma amante;
égloga que nacía, bajo frondosas copas...
Allí afloró mi infancia, llena de interrogantes
y a una zarza, engarzada, ha quedado mi copla...
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